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Building cities, Step by Step
Hacer ciudad es caminarla

Supermanzanas
Barcelona, España.
Barcelona, ciudad conocida por su diseño urbano innovador, ha implementado una estrategia revolucionaria para mejorar la calidad de vida de sus habitantes: las supermanzanas (superilles, en catalán). Más que una simple intervención urbanística, las supermanzanas representan un cambio de paradigma: poner a las personas primero y reducir la hegemonía del automóvil en el corazón de la ciudad.

¿Qué son las supermanzanas?
Imagina agrupar nueve manzanas tradicionales en un bloque más grande, donde el tráfico rodado se limita a las calles perimetrales. En el interior, el espacio se transforma en zonas prioritarias para peatones, bicicletas y transporte público. Las supermanzanas no eliminan el tráfico, sino que lo redistribuyen, reduciendo la velocidad y creando un entorno más seguro y agradable.
Beneficios que promueven la caminabilidad:
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Más espacio para peatones: Se amplían las banquetas (aceras), se crean zonas de estancia y se liberan espacios para actividades sociales y culturales.
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Calles más seguras: Al reducir la velocidad del tráfico y el número de vehículos, se disminuyen los accidentes y se fomenta una movilidad más segura para todos.
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Menos contaminación: La reducción del tráfico motorizado contribuye a mejorar la calidad del aire y a disminuir la contaminación acústica.
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Más zonas verdes: Se plantan árboles, se crean jardines y se reverdecen espacios que antes eran ocupados por automóviles.
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Comunidades más vibrantes: Se fomenta la interacción social, se revitaliza el comercio local y se fortalece el sentido de pertenencia.
Resultados
El proyecto de las supermanzanas comenzó a implementarse de forma experimental en 2016 y, desde entonces, ha mostrado resultados prometedores. Se han medido diversos impactos en las zonas intervenidas, entre los que destacan:
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Reducción del tráfico: En las zonas interiores de las supermanzanas, el tráfico ha disminuido en un 21-26%, creando espacios más tranquilos y seguros.
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Aumento de la actividad peatonal: Se ha observado un incremento de hasta el 12% en el número de personas que caminan y disfrutan del espacio público.
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Mejora de la calidad del aire: Se han registrado reducciones de hasta el 30% en los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2), un contaminante atmosférico perjudicial para la salud.
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Impulso económico: El comercio local se ha beneficiado del aumento de la actividad peatonal, con un incremento estimado del 10% en las ventas en algunos establecimientos.​
Estos datos, aunque preliminares, demuestran el potencial de las supermanzanas para transformar la vida urbana y construir ciudades más amigables para las personas.